Como comenzó el desastre hipotecario

El comienzo del desastre hipotecario se inició en Estados Unidos en 2007. En la película “La gran apuesta” se explica de forma sencilla como se formaban los bloques de créditos posteriormente vendidos como productos financieros por todo el mundo y como esto provocó el desastre hipotecario.

Cada uno de estos productos financieros se formaba a base de varios niveles de créditos hipotecarios con distintas probabilidades de impago.  Los niveles superiores de esta estructura estaban  formados por hipotecas seguras con la probabilidad de impago igual a 0%. Los niveles intermedios eran los créditos con riesgo medio de impago y en la base se situaban los créditos con pocas garantías de pago o los morosos.

Toda esta mezcla de deudas juntada en un pack se vendía a los inversores que esperaban obtener beneficios de los intereses que generaban dichas deudas a los bancos.

¿Dónde está el problema?

El último nivel lo formaban personas que no tenían ni trabajo, ni ningún tipo de ingresos. ¿Por qué se aprobaban estas hipotecas? Fue el gobierno de EEUU quien promovía la bajada de los tipos de interés del 6% al 1% y animaba a los bancos y a las promotoras a dar más créditos y vender más para impulsar la economía. Todos los americanos se lanzaron a comprar viviendas y después casi el 70% de las familias tenían un suelo en su propiedad.

La gente se aprovechaba pidiendo créditos imposibles y los gastaba no solo en una vivienda sino también en coches y en la vida sin preocupaciones.

En 2006 el gobierno se dio cuenta de la situación y del error cometido y decidió volver a subir los tipos de interés, pero ya era demasiado tarde.

Cuando los bancos procedieron a hacerlo, las deudas con pocas garantías ya no podían continuarse pagando, la gente dejaba las llaves al banco y se marchaba, ya que lo permitía la ley. Al faltar la pieza base de la estructura, todo se derrumbó llevándose consigo los mercados. Los bancos dejaron de prestar a otros bancos en EEUU y en el extranjero y se quedaron con millones de casas que ya no tenían el valor de antes ya que nadie las quería comprar.

¿Cómo le afectó a España?

Fue a nivel mundial, en septiembre de 2008 cayó la Bolsa de Nueva York,  los bancos españoles tenían que devolver el dinero prestado a otros bancos que les negaban más créditos, eso llevó a que los bancos españoles no pudiesen prestar más dinero a los empresarios. Y como consecuencia los empresarios redujeron el negocio recortando plantilla. Mucha gente se quedó sin trabajo y no podía seguir pagando las hipotecas y tener los mismos gastos de antes. El desastre hipotecario se convirtió en la crisis.

Ya ha pasado más de una década desde del comienzo del desastre hipotecario, pero el mercado inmobiliario aún se está recuperando y lo seguirá haciendo durante unos años más.

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